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La Máquina Contemporánea #11

protagonistas

Paolo Schmidlin
Seducción y muerte

Art Madrid
3ª esperada edición

Edward Steichen
Lives in Photography

Una fundación
para el arte

De viaje con
Alberto García Alix

Estratos de Murcia

Opinión:
Necesitaban coleccionar


precio

— Número en venta 15€/u

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Editorial

Ya estamos en Febrero, el punto álgido de la temporada del arte contemporáneo en España. Durante este mes Madrid acoge la mayor oferta expositiva de todo el año, tanto en salas institucionales como en galerías de arte privadas, las dos ferias internacionales más importantes del país también coinciden en este mes, generando renovadas expectativas a multitud de artistas, galeristas y coleccionistas.

Es un mes de ilusiones para muchos y desilusiones para otros tantos.

Este año el panorama se encuentra bastante revuelto, en parte por las guerras internas de Arco, la feria institucional que cada año nos sorprende con nuevas batallas, este año especialmente por haber echado de la feria a un número importante de galerías españolas acomodadas en la Feria, desde hace algunas décadas. Antes o después alguien debería intervenir en un evento que se financia con dinero público para racionalizar la admisión, independientemente de los grupos de poder que llevan años manipulando la Feria a su antojo.

Para eso estamos en un estado de derecho democrático, ¿o en realidad no lo estamos?.

Otra de las novedades que llegó con el nuevo año fue el cambio de dirección en el Reina Sofía. Se habla de cambios radicales, de dar la vuelta al calcetín..., esperemos que sea para bien.

También durante el mes de Febrero la Feria Art Madrid volverá a su cita en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo, esta vez para celebrar su tercera edición, esperamos y deseamos que el señor Gallardón no se invente nuevos problemas para perjudicar a un proyecto que, además de a una gran parte del sector profesional del arte contemporáneo, a quien más beneficia es a la ciudad de Madrid, aportando miles de alojamientos hoteleros, comidas y cenas en restaurantes, consumición de todo tipo de servicios en la capital y, por supuesto, un claro enriquecimiento de la oferta cultural de la ciudad. Este señor debería leerse la constitución española, o releerla si es que algún día la leyó, pues da muestras demasiado frecuentes de haberla olvidado.

En fin, un mes agitado y divertido en el que nuestro número 11 sale a la calle con la portada y un amplio artículo de Paolo Schmidlin, uno de los artistas más transgresores de la emergente figuración italiana, para divertir a nuestros lectores mostrándoles nuevos artistas y cuanto sucede en el siempre renovado universo del arte contemporáneo.

Eva Hernández
Directora LMC